lunes, 10 de noviembre de 2014

Quintín Ultramarinos

Inaugurado el pasado verano, Quintín Ultramarinos se ha abierto rápidamente un hueco en la escena gastronómica mas “in” de la capital. Pertenece a los mismos dueños que El Paraguas (ver post) y Ten con Ten (ver post), lo que per se le otorga gran credibilidad de partida. 

Para su ubicación han elegido la calle de Jorge Juan esquina con Lagasca, prácticamente frente a El Paraguas.  Se trata de un bonito local con dos plantas, quizá un tanto ajustado de espacio sobre todo teniendo en cuenta que suele estar abarrotado. Dispone de un apartado donde es posible comprar quesos, frutas, vinos y otros productos. Nos ha gustado especialmente la decoración, con ladrillo visto y luces atenuadas que crean un ambiente acogedor. Aunque cuenta con algunas mesas bajas, la mayor parte del público se distribuye entre la barra y las mesas altas.

sábado, 8 de noviembre de 2014

The Hall

Va camino de un año desde que abrió sus puertass The Hall en el lugar que ocupó el restaurante Nodo (ver post). También dirigido por Benjamin Calles pero por aquel entonces -hace algo más de diez años- con Alberto Chicote como chef, Nodo se convirtió en uno de los restaurantes "de moda" en Madrid y sin duda uno de nuestros favoritos.

El local permanece pero la decoración ha cambiado totalmente y ahora cuenta con dos grandes zonas con una estética diferenciada: la cercana a la entrada con mesas razonablemente separadas y un confortable mobiliario a base de butacones que se prolonga más allá del espacio que anteriormente ocupaba la barra y que ahora cuenta con algunas mesas altas y otra zona nueva decorada en tonos rosas que denominan Suite Rosé, con pequeñas mesas y un sofá corrido en forma de "u". Sigue disponiendo de la terraza para la epoca estival. La iluminación está muy lograda, con luces indirectas que crean un entorno bonito e íntimo y que de algún modo nos recordó a Pan de Lujo también gestionado por Benjamin Calles, pero que acaba de cerrar sus puertas.
Nuevo Restaurante en Madrid diseñado por Alfons Tost

El menú es completamente nuevo aunque tiene algunas referencia a la etapa anterior, como el tataki de atún con ajoblanco -por el que optamos- una de las estrellas de Nodo y creación en su momento de Alberto Chicote. The Hall no sigue una tendencia gastronómica concreta pero aun así lo cierto es que tiene propuestas muy apetecibles aunque no esperemos encontrar cocina de alta calidad. De los entrantes probamos las croquetas tigre y el revuelto de ibéricos con huevos ecológicos, muy ricos ambos platos aunque también recomendaríamos los garbanzos fritos con colas de cigalas, los linguini con ragú o el risotto de rabo de ternera. Como platos principales destacamos la lubina marinada, el lingote de salmón, el atún al carbón o el sapito de entre los pescados y entre las carnes, el steak tartare -vuelta y vuelta-, el tajine de pollo, el coquelet a la broche, los canelones de perdiz estofada o el roast beef. Los postres no nos resultaron especialmente apetecibles.

No todas las veces que hemos ido ha estado a la altura el servicio, pero parece que se va ajustando poco a poco...

Como resumen, The Hall ofrece una carta interesante con precios aceptables y un ambiente ciertamente sofisticado que lo sitúa claramente entre los "must" de los restaurantes de Madrid.


Nuestra valoración general: 7,5/10
Precio medio: 35€ por persona, bebidas aparte.
GastroTip: para comer o cenar, en pareja o con amigos pero no para celebraciones de grupos.  Para ver y ser visto.

sábado, 25 de octubre de 2014

L´Entrecote Café de París

Nuestro último descubrimiento ha sido este moderno bistró abierto poco antes del verano en el barrio de Salamanca, en concreto donde hace años cenábamos en el íntimo comedor de La Galette. El actual local ha sido totalmente redecorado: techos altos, pared forrada de espejos, bancos corridos en tono burdeos, mesas de mármol blanco y suelo ajedrezado en blanco y negro, conformando un conjunto agradable y elegante.
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La propuesta gastronómica es sencilla. La carta consta de un menú cerrado compuesto por una ensalada de lechuga muy acertadamente aliñada y un entrecote limpio de grasa (con patatas fritas a discreción....) acompañado de la salsa conocida como “Café de París” con una base de mantequilla y diferentes hierbas. La receta original proviene del famoso restaurante Chez Boubier, en Ginebra, y fue inventada hacia 1930 y celosamente guardada en secreto desde entonces...; actualmente además de L’entrecote Café de París en Madrid, la casa madre tiene sucursales en Lausana, Dubai, Londres y Estocolmo. Postres apetecibles sobre el papel, como la crême brûlée, el apple crumble, la tarta de zanahoria y un muy rico mascarpone con frutos rojos por el que nos inclinamos acertadamente.

En resumen, fórmula sencilla y presumiblemente de éxito, con costes acotados dado que es mono producto, lo que a su vez hace que la calidad de la materia prima sea primordial.

Nuestra valoración general: 7,5 sobre 10
Precio medioel menú tiene un precio fijo de 22€, postre y bebida no incluidos.
GastroTip: para comer o cenar, público formal.

lunes, 20 de octubre de 2014

Pakta y Ten’s. Gastrochic en Barcelona (segunda parte)

Desde hace varios años venimos constatando los grandes avances de la cocina vanguardista en Barcelona, con dos docenas de restaurantes premiados con estrellas Michelin de los que ya hemos tenido ocasión de conocer Dos Palillos (ver post) y Gala. En esta ocasión para cenar hemos elegido Pakta, que era uno de los últimos proyectos gastronómicos de Albert Adriá hasta hace poco: comenzó con 41º – que acaba de cerrar sus puertas y abrirá en enero 2015 como Enigma-, siguió con Tickets, Pakta y Bodega 1900 y estos últimos dos meses ha abierto Hoja Santa y la taquería Niño Viejo.

Pakta (significa “unión” en quechua, lengua originaria de los Andes centrales) y hace referencia a la fusión de la gastronomía peruana y japonesa (en Madrid el exponente más destacado posiblemente es Nikkei 225 aunque a distancia de Pakta). Al igual que la mayor parte de los proyectos de Albert Adriá y sus socios se sitúa en el barrio del Paralelo, en un pequeño local - apenas una decena de mesas- con una estética muy meditada: por una parte la barra y muebles se inspiran en las tradicionales tabernas de Japón, los izakayas y por otra infinidad de hilos de colores recorren el local y se entrecruzan cómo en un telar peruano. Los platos se elaboran en dos espacios: una cocina a la vista y una barra japonesa, en donde se puede comer mientras se preparan algunas elaboraciones.

domingo, 12 de octubre de 2014

Martinete: bistrôt de nuevo cuño

Martinete es un restaurante con aires de bistrôt, abierto desde media mañana y con una fórmula de cocina fácil y variada, precios asequibles y ambiente animadísimo tanto a medio día como por las noches y fines de semana. Pertenece al mismo grupo que Casa Mono y Ateneo -acerca de los cuales no podemos opinar porque aún no los conocemos.

Cómala. By Abraham García

Viridiana es uno de nuestros restaurantes favoritos desde hace muchos años y por eso, cuando leímos que su afamado chef, Abraham García, iniciaba una nueva aventura gastronómica, fuimos a conocerla. Atiende al nombre de Cómala y se centra en propuestas sobre la cocina mejicana. No es un mejicano al uso, es decir, con los típicos platos populares (fajitas, tacos....) sino que ofrece una cocina de mayor elaboración sobre recetas tradicionales mejicanas. 

Ocupa un pequeño local donde anteriormente se asentaba una cafetería “de toda la vida” en la plaza de la Lealtad a pocos metros del hotel Ritz y aunque es posible que se deba a que abrió sus puertas en el pasado mes de julio y quizá le falten toques decorativos, su estética recuerda precisamente a una cafetería -elegante- tan solo con algunos adornos de cactus y pocas mesas, lo que hace que en conjunto el local sea poco amigable. Cenamos en la terraza, conformada por unas cuantas mesas en la amplia acera. 

Dispone de una breve carta en la que gran parte de las propuestas son picantes por lo que interesa seguir las recomendaciones de la casa y pedir varios platos para compartir. Probamos el guacamole con tortillas fritas (muy lejos del que preparan en Punto MX), las albóndigas de cordero con cus-cús y salsa mejicana (altamente picantes), los gambones a la plancha con garbanzos fritos (muy ricos) y las patatas bravas al chile chipotle. Otras opciones de la carta eran el lomo de ternera a la parrilla y el huevo sobre riñones de cordero. No probamos los postres; parecían apetecibles sobre el papel el helado de cajeta (dulce de leche de cabra), el sorbete de piña colada y el cuajado de coco y chocolate. 

Seria erróneo ir a Cómala pensando en encontrar una versión mejicana de Viridiana. No tiene nada que ver pero es inevitable esperar algo más quizá por ser obra de Abraham García. Lleva poco tiempo pero pensando en el local, su ubicación y el altísimo listón que ha puesto Punto MX como principal competidor nos tememos que Cómala tiene un amplio recorrido de mejora...

Nuestra valoración: 6,5 / 10
Precio medio: 25€ por persona bebidas aparte (margaritas a 10€...)
GastroTip: para comer mas que para cenar; mejor con amigos que en plan familiar; ambiente informal.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Annapurna. La cumbre de la cocina india.

Reeditamos nuestro post publicado hace mas de dos años como tributo al restaurante Annapurna que -según nos han confiado- cerrará sus puertas el próximo 27 de septiembre tras más de veinte años ofreciendo un recetario tradicional de cocina india de alta calidad, bien ejecutado y con un servicio de sala excelente.

Situado en la calle de Zurbano, a poca distancia de la sede del PP y de la Academia de Cine (de las cuales se nutre parte de su clientela) dispone de un amplio salón, decorado en tonos canela y con molduras blancas,  generalmente animado con clientes extranjeros, profesionales de la zona y parejas. Las mesas elegantemente vestidas con mantelerías blancas, cuentan con suficiente espacio para disfrutar de la comida, de la compañía e incluso de los grandes ventanales con vistas al patio interior del edificio que lo alberga.
Imagén del Local
La carta se divide en entrantes, especialidades tandoorcurrys y arroces y acompañamientos. Llevamos muchos años disfrutando de Annapurna (“comida de dioses”) y cualquiera de los currys es un valor seguro, aunque casi siempre nos inclinamos por el murgh korma y el murgh makhni (ambos de pollo, muy suave) o el sultani pasanda (de cordero), acompañados por arroz (chawal o el más elaborado kashmiri pulao). Como acompañamiento o entrante, el surtido de aperitivos es excelente: incluye samosas, panner roll de queso, bhajias y sabzi tikki (dos de cada) con gran profusión de aromas pero en ningún caso picantes. 
Entre los postres encontramos recetas tradicionales indias elaboradas de forma casera y no siempre al gusto occidental. Por último, merece la pena probar alguno de los tés para iniciar la sobremesa.
La fórmula de Annapurna siempre nos resultó muy convincente y la experiencia gastronómica placentera; servicio atento y ágil, con camareros y un jefe de sala profesionales y con un profundo conocimiento de la carta. Si a todo ello añadimos precios comedidos (con poca variación bastantes años) y muy acordes a la calidad culinaria nuestra conclusión es más que satisfactoria. 
Precio medio25€ por persona, bebidas aparte.
Nuestra valoración general8/10
GastroTip: tiene aparcacoches. Recomendable para probar un tipo de cocina diferente, aromática y con opciones para todos los gustos (picantes y suaves).

lunes, 1 de septiembre de 2014

DSTAgE. De vuelta con la cocina vanguardista...

El pasado mes de julio abrió sus puertas DSTAgE, la nueva propuesta gastronómica de Diego Guerrero, anteriormente premiado con dos estrellas Michelin como chef del restaurante El Club Allard (ver post). El nombre del restaurante nos resulta un tanto excéntrico pues responde a las siglas de "Days to Smell Taste Amaze Grow & Enjoy".... El local está situado en el barrio de las Salesas y presenta una decoración moderna con estilo neoyorquino (nos recordó al restaurante Lamucca -ver post): paredes en ladrillo visto y pegotes de hormigón, tuberías de ventilación visibles en el techo y lámparas metálicas; mesas de madera sin mantel. Este aire calculadamente informal nos genera ciertas dudas puesto en contexto con la altura de la cocina a que aspira DSTAgE y la tipología de clientes dispuestos a pagar el precio final de la cuenta...

La carta difiere de la que ofrecía en El Club Allard excepto en algunos platos que ahora comentaremos, habiendo incorporado guiños mexicanos y orientales. El cliente puede optar entre dos menús: ‘DTASTE’, con 10 platos por 88 euros y ‘DSTAgE’ con 13 por 118 euros. Nosotros elegimos por el primero. 
Resulta curiosa la puesta en escena dado que al llegar hacen pasar al comensal a una especie de salón con una barra donde ofrecen los primeros aperitivos que, en este caso, fueron bocabits de ternera con salsa cajún y una zamburiña con bloody mary presentada en una caja de mariscos humeante. De allí se pasa a la zona de cocina donde desde una barra sirven una chelada mexicana acompañada de un sandwich de sandía helada. Ya en la mesa comenzamos con hígado de pichón envuelto en remolacha con forma de corazón y seguimos con un mochi de huitlacoche, bien ambos platos. Continuamos con la torrija de pan tumaca con sardina ahumada y dos de los platos que Diego Guerrero mantiene de su etapa anterior: los ravioli de alubias de Tolosa y el huevo con pan y panceta sobre crema ligera de patata, muy ricos todos. Pasamos a las carnes con la castañuela braseada en hoja de higuera con curry de coco -nos gustó mucho esa parte del cerdo que desconocíamos- y la paletilla de cordero lechal con crumble de tandoori y finalizamos con los pescados, en concreto bonito del norte con marinada coreana y verduras, muy apetecible. Como colofón dos postres: en "Copiándome a mí mismo" crea una nueva versión de su conocido postre "la pecera", con un paisaje en la tierra en lugar de en el mar y un caracol en lugar de un pez. Finalizamos con el otro postre denominado "Ajo morado", divertido más que rico...

El servicio, muy ágil y atento, explicando los platos con detalle y preocupándose en cada momento por que todo estuviese correcto. 
Diego Guerrero nos ha recordado su etapa previa en algunos platos con los habituales trampantojos pero esperábamos un poco más; sigue siendo cocina de alto nivel pero no alcanza la creatividad en la presentación que tanto nos sorprendió en El Club Allard. 

Nuestra valoración general: 8,5 sobre 10
Precio medio por persona: dependerá del menú por el que se opte, oscilando entre 88€ y 118€, bebidas aparte.
GastroTip: para foodies y para celebraciones especiales pero informales; no para familias ni comidas de negocios.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Arriba: el nuevo "must-go"

El cine Carlos III era uno de esos clásicos de Madrid, como el Palacio de la Prensa, el Capitol, el Palafox... y después de tantos años volvemos a donde se ubicaba y nos encontramos con lo que acertadamente denominan un "...espacio gourmet de ocio gastronómico...." que responde al nombre de Platea Madrid. No queremos extendernos en detalles porque sin duda lo mejor es descubrirlo y aquí nos centraremos en el restaurante Arriba, la aventura informal de Ramón Freixa (aunque fuentes bien informadas nos cuentan que también forman parte del proyecto los dueños del restaurante NO -ver post- uno de nuestros preferidos con permiso del favorito por excelencia, Ramón Freixa Madrid -ver post-).

Arriba esta situado en la primera planta ocupando el anterior entresuelo del cine Carlos III con lo que tiene forma de anfiteatro con mesas en dos alturas y una excelente vista del antiguo patio de butacas -hoy en día ocupado por otras propuesta gastronómicas- y con vistas al escenario donde una gran pantalla proyecta vídeos de forma continuada mientras un DJ ameniza las veladas. Algunas tardes se puede disfrutar de música en vivo.
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Ofrece una carta interesante, lejos de la sofisticación del Ramón Freixa Madrid, con referencias a la cocina catalana y con muchas opciones para diferentes gustos lo que facilita encontrar platos apetecibles que en general pueden ser compartidos. Con esa idea empezamos con los buñuelos de bacalao y las bombas (bolas de patata con carne picada) -mejor los primeros que las segundas- aunque otras alternativas atractivas eran las cocas, los huevos con sobrasada, los tartares - de ternera o de atún- y carpaccios -de ternera o de pulpo-. Como plato principal probamos los canelones de asado de tres carnes -muy ricos- y el socarrat de verduras -le faltaba socarrat...- aunque hay muchas propuestas con "buena pinta": arroz a banda con carabineros; rodaballo; pixin (rape) al horno; tacos de merluza; hamburguesa "erre que erre" -con rabo de buey y foie- y los butiperrinchis, versión española del hot dog con butifarra que sin duda probaremos en próximas visitas. Para culminar optamos por la tartaleta de chocolate con helado de chocolate frente a otras ideas sugerentes como el cheesecake o el long-eclàir con helado de chocolate. Todo un festín. 

La web del restaurante Arriba cita como frase de Ramón Freixa: "Arriba es ese restaurante donde yo iría cada día sin tener que pensarlo dos veces"; "todos" son muchos días, pero ahora que lo conocemos volveríamos sin dudarlo. Un prometedor futuro con tan sólo un mes desde su apertura. El servicio excelente.

Nuestra valoración general: 7,5 sobre 10
Precio medio: 30€ por persona bebidas aparte
Gastrotip: para comer o cenar, en pareja o con amigos. Buena relación calidad precio. Ambiente trendy. Quizá bullicioso en exceso.





martes, 22 de julio de 2014

OTTO

Situado en el local que anteriormente ocupaba Castellana 8 como "lugar de copas" ha abierto sus puertas hace poco más de un mes el restaurante OTTO, propiedad de Rosauro Varo. El local ha sido completamente redecorado -con gran acierto- y cuenta con una terraza en el paseo de la Castellana. Según se accede al restaurante dispone de una primera sala con una larga barra y varias mesas bajas donde disfrutar de una comida rápida y muy apropiada para el afterwork; subiendo una breve escalera aparecen distintas salas con una decoración que varía en cada una pero sobre la base de tonos dorados en el conjunto del local y que le confieren una imagen sofisticada y moderna; nos gustó especialmente la sala donde cenamos que cuenta con una cascada integrada en una de las paredes, ciertamente muy original. Un DJ ameniza el ambiente con su música.


Desde el punto de vista gastronómico identificamos principalmente platos de la cocina mediterránea con opciones muy atractivas en general. Entre los entrantes destacaremos los crujientes de langostino con crema agria,  el pulpo asado, el tartar de salmón, los bolinhos y la sepia frita, estos dos últimos guiños a la cocina portuguesa. Cuentan con un apartado dedicado a las pastas -tagliatelle a la trufa negra, caldo de pollo, mantequilla, lascas de parmesano y trufa; lasaña de rabo de toro, entre otros- y arroces -de ciervo con trompetas de la muerte, meloso de carabinero y negro de sepia con puntillas crujientes y suave alioli confitado de azafrán. Entre los platos principales ofrece una interesante selección de pescados y carnes; pescados como la merluza, el rape, la lubina, el bacalao gratinado o el “bocata de calamares” -calamar y verduras en tempura con mayonesa de lima- y carnes como el lomo y el solomillo de ternera gallega, las carrilleras de ibérico estofadas y las costillas de cerdo entre otras.  Para terminar algunos postres muy apetecibles: tarta de queso casero mango y fruta de la pasión; brownie de chocolate con helado de vainilla y salsa de chocolate caliente; mojito de crema de ron, granizado de menta y limón o tiramisú con crema de mascarpone, bizcocho de café y cacao.

En resumen, nos ha gustado esta primera visita a OTTO, con un servicio muy atento, platos bien preparados y presentados y todo ello enmarcado en un local con atractiva estética. Precios quizá un poco subidos. Sin duda una buena opción dentro de las últimas aperturas gastronómicas y con visos de convertirse en un "must" de las noches madrileñas.

Nuestra valoración general: 7,5 sobre 10
Precio medio: 35€-40€ por persona, bebidas aparte
GastroTip: ambiente animado y moderno; recomendable para cenas en pareja o con amig@s; habitual ver a algún que otro personaje famoso.