domingo, 21 de septiembre de 2014

Annapurna. La cumbre de la cocina india.

Reeditamos nuestro post publicado hace mas de dos años como tributo al restaurante Annapurna que -según nos han confiado- cerrará sus puertas el próximo 27 de septiembre tras más de veinte años ofreciendo un recetario tradicional de cocina india de alta calidad, bien ejecutado y con un servicio de sala excelente.

Situado en la calle de Zurbano, a poca distancia de la sede del PP y de la Academia de Cine (de las cuales se nutre parte de su clientela) dispone de un amplio salón, decorado en tonos canela y con molduras blancas,  generalmente animado con clientes extranjeros, profesionales de la zona y parejas. Las mesas elegantemente vestidas con mantelerías blancas, cuentan con suficiente espacio para disfrutar de la comida, de la compañía e incluso de los grandes ventanales con vistas al patio interior del edificio que lo alberga.
Imagén del Local
La carta se divide en entrantes, especialidades tandoorcurrys y arroces y acompañamientos. Llevamos muchos años disfrutando de Annapurna (“comida de dioses”) y cualquiera de los currys es un valor seguro, aunque casi siempre nos inclinamos por el murgh korma y el murgh makhni (ambos de pollo, muy suave) o el sultani pasanda (de cordero), acompañados por arroz (chawal o el más elaborado kashmiri pulao). Como acompañamiento o entrante, el surtido de aperitivos es excelente: incluye samosas, panner roll de queso, bhajias y sabzi tikki (dos de cada) con gran profusión de aromas pero en ningún caso picantes. 
Entre los postres encontramos recetas tradicionales indias elaboradas de forma casera y no siempre al gusto occidental. Por último, merece la pena probar alguno de los tés para iniciar la sobremesa.
La fórmula de Annapurna siempre nos resultó muy convincente y la experiencia gastronómica placentera; servicio atento y ágil, con camareros y un jefe de sala profesionales y con un profundo conocimiento de la carta. Si a todo ello añadimos precios comedidos (con poca variación bastantes años) y muy acordes a la calidad culinaria nuestra conclusión es más que satisfactoria. 
Precio medio25€ por persona, bebidas aparte.
Nuestra valoración general8/10
GastroTip: tiene aparcacoches. Recomendable para probar un tipo de cocina diferente, aromática y con opciones para todos los gustos (picantes y suaves).

lunes, 1 de septiembre de 2014

DSTAgE. De vuelta con la cocina vanguardista...

El pasado mes de julio abrió sus puertas DSTAgE, la nueva propuesta gastronómica de Diego Guerrero, anteriormente premiado con dos estrellas Michelin como chef del restaurante El Club Allard (ver post). El nombre del restaurante nos resulta un tanto excéntrico pues responde a las siglas de "Days to Smell Taste Amaze Grow & Enjoy".... El local está situado en el barrio de las Salesas y presenta una decoración moderna con estilo neoyorquino (nos recordó al restaurante Lamucca -ver post): paredes en ladrillo visto y pegotes de hormigón, tuberías de ventilación visibles en el techo y lámparas metálicas; mesas de madera sin mantel. Este aire calculadamente informal nos genera ciertas dudas puesto en contexto con la altura de la cocina a que aspira DSTAgE y la tipología de clientes dispuestos a pagar el precio final de la cuenta...

La carta difiere de la que ofrecía en El Club Allard excepto en algunos platos que ahora comentaremos, habiendo incorporado guiños mexicanos y orientales. El cliente puede optar entre dos menús: ‘DTASTE’, con 10 platos por 88 euros y ‘DSTAgE’ con 13 por 118 euros. Nosotros elegimos por el primero. 
Resulta curiosa la puesta en escena dado que al llegar hacen pasar al comensal a una especie de salón con una barra donde ofrecen los primeros aperitivos que, en este caso, fueron bocabits de ternera con salsa cajún y una zamburiña con bloody mary presentada en una caja de mariscos humeante. De allí se pasa a la zona de cocina donde desde una barra sirven una chelada mexicana acompañada de un sandwich de sandía helada. Ya en la mesa comenzamos con hígado de pichón envuelto en remolacha con forma de corazón y seguimos con un mochi de huitlacoche, bien ambos platos. Continuamos con la torrija de pan tumaca con sardina ahumada y dos de los platos que Diego Guerrero mantiene de su etapa anterior: los ravioli de alubias de Tolosa y el huevo con pan y panceta sobre crema ligera de patata, muy ricos todos. Pasamos a las carnes con la castañuela braseada en hoja de higuera con curry de coco -nos gustó mucho esa parte del cerdo que desconocíamos- y la paletilla de cordero lechal con crumble de tandoori y finalizamos con los pescados, en concreto bonito del norte con marinada coreana y verduras, muy apetecible. Como colofón dos postres: en "Copiándome a mí mismo" crea una nueva versión de su conocido postre "la pecera", con un paisaje en la tierra en lugar de en el mar y un caracol en lugar de un pez. Finalizamos con el otro postre denominado "Ajo morado", divertido más que rico...

El servicio, muy ágil y atento, explicando los platos con detalle y preocupándose en cada momento por que todo estuviese correcto. 
Diego Guerrero nos ha recordado su etapa previa en algunos platos con los habituales trampantojos pero esperábamos un poco más; sigue siendo cocina de alto nivel pero no alcanza la creatividad en la presentación que tanto nos sorprendió en El Club Allard. 

Nuestra valoración general: 8,5 sobre 10
Precio medio por persona: dependerá del menú por el que se opte, oscilando entre 88€ y 118€, bebidas aparte.
GastroTip: para foodies y para celebraciones especiales pero informales; no para familias ni comidas de negocios.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Arriba: el nuevo "must-go"

El cine Carlos III era uno de esos clásicos de Madrid, como el Palacio de la Prensa, el Capitol, el Palafox... y después de tantos años volvemos a donde se ubicaba y nos encontramos con lo que acertadamente denominan un "...espacio gourmet de ocio gastronómico...." que responde al nombre de Platea Madrid. No queremos extendernos en detalles porque sin duda lo mejor es descubrirlo y aquí nos centraremos en el restaurante Arriba, la aventura informal de Ramón Freixa (aunque fuentes bien informadas nos cuentan que también forman parte del proyecto los dueños del restaurante NO -ver post- uno de nuestros preferidos con permiso del favorito por excelencia, Ramón Freixa Madrid -ver post-).

Arriba esta situado en la primera planta ocupando el anterior entresuelo del cine Carlos III con lo que tiene forma de anfiteatro con mesas en dos alturas y una excelente vista del antiguo patio de butacas -hoy en día ocupado por otras propuesta gastronómicas- y con vistas al escenario donde una gran pantalla proyecta vídeos de forma continuada mientras un DJ ameniza las veladas. Algunas tardes se puede disfrutar de música en vivo.
ramon-freixa-arriba.jpg -

Ofrece una carta interesante, lejos de la sofisticación del Ramón Freixa Madrid, con referencias a la cocina catalana y con muchas opciones para diferentes gustos lo que facilita encontrar platos apetecibles que en general pueden ser compartidos. Con esa idea empezamos con los buñuelos de bacalao y las bombas (bolas de patata con carne picada) -mejor los primeros que las segundas- aunque otras alternativas atractivas eran las cocas, los huevos con sobrasada, los tartares - de ternera o de atún- y carpaccios -de ternera o de pulpo-. Como plato principal probamos los canelones de asado de tres carnes -muy ricos- y el socarrat de verduras -le faltaba socarrat...- aunque hay muchas propuestas con "buena pinta": arroz a banda con carabineros; rodaballo; pixin (rape) al horno; tacos de merluza; hamburguesa "erre que erre" -con rabo de buey y foie- y los butiperrinchis, versión española del hot dog con butifarra que sin duda probaremos en próximas visitas. Para culminar optamos por la tartaleta de chocolate con helado de chocolate frente a otras ideas sugerentes como el cheesecake o el long-eclàir con helado de chocolate. Todo un festín. 

La web del restaurante Arriba cita como frase de Ramón Freixa: "Arriba es ese restaurante donde yo iría cada día sin tener que pensarlo dos veces"; "todos" son muchos días, pero ahora que lo conocemos volveríamos sin dudarlo. Un prometedor futuro con tan sólo un mes desde su apertura. El servicio excelente.

Nuestra valoración general: 7,5 sobre 10
Precio medio: 30€ por persona bebidas aparte
Gastrotip: para comer o cenar, en pareja o con amigos. Buena relación calidad precio. Ambiente trendy. Quizá bullicioso en exceso.





martes, 22 de julio de 2014

OTTO

Situado en el local que anteriormente ocupaba Castellana 8 como "lugar de copas" ha abierto sus puertas hace poco más de un mes el restaurante OTTO, propiedad de Rosauro Varo. El local ha sido completamente redecorado -con gran acierto- y cuenta con una terraza en el paseo de la Castellana. Según se accede al restaurante dispone de una primera sala con una larga barra y varias mesas bajas donde disfrutar de una comida rápida y muy apropiada para el afterwork; subiendo una breve escalera aparecen distintas salas con una decoración que varía en cada una pero sobre la base de tonos dorados en el conjunto del local y que le confieren una imagen sofisticada y moderna; nos gustó especialmente la sala donde cenamos que cuenta con una cascada integrada en una de las paredes, ciertamente muy original. Un DJ ameniza el ambiente con su música.


Desde el punto de vista gastronómico identificamos principalmente platos de la cocina mediterránea con opciones muy atractivas en general. Entre los entrantes destacaremos los crujientes de langostino con crema agria,  el pulpo asado, el tartar de salmón, los bolinhos y la sepia frita, estos dos últimos guiños a la cocina portuguesa. Cuentan con un apartado dedicado a las pastas -tagliatelle a la trufa negra, caldo de pollo, mantequilla, lascas de parmesano y trufa; lasaña de rabo de toro, entre otros- y arroces -de ciervo con trompetas de la muerte, meloso de carabinero y negro de sepia con puntillas crujientes y suave alioli confitado de azafrán. Entre los platos principales ofrece una interesante selección de pescados y carnes; pescados como la merluza, el rape, la lubina, el bacalao gratinado o el “bocata de calamares” -calamar y verduras en tempura con mayonesa de lima- y carnes como el lomo y el solomillo de ternera gallega, las carrilleras de ibérico estofadas y las costillas de cerdo entre otras.  Para terminar algunos postres muy apetecibles: tarta de queso casero mango y fruta de la pasión; brownie de chocolate con helado de vainilla y salsa de chocolate caliente; mojito de crema de ron, granizado de menta y limón o tiramisú con crema de mascarpone, bizcocho de café y cacao.

En resumen, nos ha gustado esta primera visita a OTTO, con un servicio muy atento, platos bien preparados y presentados y todo ello enmarcado en un local con atractiva estética. Precios quizá un poco subidos. Sin duda una buena opción dentro de las últimas aperturas gastronómicas y con visos de convertirse en un "must" de las noches madrileñas.

Nuestra valoración general: 7,5 sobre 10
Precio medio: 35€-40€ por persona, bebidas aparte
GastroTip: ambiente animado y moderno; recomendable para cenas en pareja o con amig@s; habitual ver a algún que otro personaje famoso.

sábado, 5 de julio de 2014

ATA CLUB


Dentro de la apertura de restaurantes que -con cuentagotas- se van incorporando a la escena gastronómica madrileña acabamos de conocer ATA Club (iniciales de los propietarios). Para su andadura han escogido el local donde anteriormente se asentó La Nicolasa, a escasos metros de The Hall (ver post), si bien ha sido totalmente reformado. Está situado en planta baja aunque con grandes ventanales que propician la entrada de luz natural y cuenta con una estética minimalista que le confiere cierta elegancia, en la que predominan los tonos blanco y gris topo, con el contraste de las sillas color teja. Dos olivos ocupan el centro de la sala, en la que destacan dos grandes espacios: una zona de mesas altas más amplia de lo que suele ser habitual y, al fondo del restaurante, una decena de mesas. Un reservado y una pequeña barra para el afterwork completan las opciones. Una o dos noches a la semana tienen música en vivo, lo que según los gustos sin duda será un aliciente a favor de ir o no…
Aunque no hemos detectado una orientación gastronómica muy específica, predominan platos de la cocina mediterránea y algunos guiños asiáticos y peruanos. Como entrantes probamos la ensalada rusa del sur –generosa ración de ensaladilla rusa, correcta de sabor y buena presentación- y los huevos poché trufados sobre mousse de hongos (la carta indica que es un homenaje a Abraham García, de Viridiana), ricos pero por debajo de los “Huevos el 31” que recientemente probamos en el restaurante El 31 (ver post). Otras opciones interesantes sobre el papel son los tuétanos de ternera sobre pan de cristal, boniato y butifarra asada, el ceviche de vieiras o las alcachofas asadas con gambón.
Entre los platos principales optamos por los ravioli de speck, ricotta y flores de calabacín y el foie glaseado a la plancha con pastela de calabaza a la hierbabuena –más ricos los ravioli que el foie, demasiado hecho-; de la carta destacaríamos los tartares – de solomillo, de atún o de salmón-, el rape con aceite de oliva, la merluza en salsa verde, el Villagodio y el rabo de buey al vino tinto. Surtido amplio de postres a 5€, todos ellos apetecibles (tiramisú, tarta fina de manzana, mousse de chocolate blanco y pistacho, milhojas de frambuesa y chocolate, entre otros).
Adicionalmente, cuenta con un menú a 20€ con opciones interesantes que, curiosamente, no figuran en la carta.
El servicio es muy correcto y ágil. El equipo de sala es agradable y esmerado.
Público de corte dispar –hombres trajeados, un grupo de amigas, un matrimonio--- y no muy concurrido aunque en su descargo era el almuerzo de un lunes de verano. Por eso, le daremos un voto de confianza con la esperanza de que en el otoño/invierno se consolide como una alternativa gastrochic

Nuestra valoración general: 6’5/10
Precio medio: 25€ por persona (bebidas aparte).
GastroTip: Opción recomendable para comidas de negocios y para cenas tranquilas con amigos (los días sin música en vivo…).

miércoles, 25 de junio de 2014

GastroChic desde Marbella

Aprovechando una escapada de fin de semana a Marbella hemos conocido dos restaurantes muy recomendables. Por una parte, Bibo Andalusian Brasserie & Tapas (“Bibo”) que es una de las dos nuevas apuestas gastronómicas del laureado chef Dani García, ya premiado con dos estrellas Michelin en su anterior restaurante Calima (que estuvo ubicado en el hotel Meliá Don Pepe, de Marbella, hasta que cerró en 2013). Situado en el hotel Puente Romano, Bibo, de carácter más informal (pero de factura elevada), comparte ubicación con la otra apertura del mismo chefDani García Restaurante, de alta cocina (y a partir de 100 euros/persona). Bibo es un restaurante accesible, sin grandes alardes decorativos; parte de las mesas están en terraza y el resto en el interior del local, que es un espacio abierto a la plaza central del hotel Puente Romano y permite disfrutar del espectáculo visual que proporciona el entorno. 
Su propuesta gastronómica se apoya fundamentalmente en la cocina mediterránea no exenta de creatividad y con connotaciones claramente andaluzas. De la carta destacaríamos muchos platos apetitosos: entre los entrantes, la brioche de rabo de toro, el salmorejo cremoso, las croquetas –de choco o de pringá- las patatas confitadas en AOVE –con jamón de bellota y huevo, muy recomendables- y diversas cazuelas de arroz -de morcilla, navajas y cochinillo o de cerdo ibérico y tuétano. Cuenta también con una selección de ostras, caviar de río, ceviches, tiraditos, salmón con miso y gambas templadas “a nuestro estilo” -una curiosa y rica combinación de gambas blancas templadas bañadas en aceite de oliva, chips de ajo y mayonesa. Cono platos principales señalar diversos mariscos, pescados – probamos el tataki de atún de Almadraba, bien de preparación pero mejorable presentación- y carnes e, incluso, una selección de pizzas de las que probamos la de setas con huevo …muy buena. Postres muy atrayentes –aunque un tanto subidos de precio a 12€- como el arroz con leche fresca o las milhojas de hojaldre artesano, aunque optamos por la tableta de chocolate con almendra que es, literalmente, una enorme tableta de chocolate. Aun estando rica, quizá no es el postre que más recomendaríamos. Los fines de semana se puede disfrutar de un interesante brunch.
Nuestro otro descubrimiento ha sido Trocadero Arena, exótico y elegante restaurante-chiringuito situado en la playa de Río Real, muy próximo a Marbella y que cuenta con una amplia terraza (y club) a pie de playa y un local interior decorado con un exquisito gusto que evoca claramente el ambiente colonial (cojines, puffs, ventiladores en techos artesonados de madera, sillones y sillas tapizados en print animal, kilims y alfombras de fibras naturales y maderas rústicas, todo acompañado de motivos tribales). Nos llamó igualmente la atención el espectacular jardín vertical de bonsáis en la zona conocida como “el patio”, que ha sido acondicionada recientemente.
Además, funciona como club de playa durante el día y ofrece una estética chic y de tranquilidad que invita a ver las puestas de sol bajo las sombrillas tan características que inundan la arena.
Dispone de una carta con muchas alternativas apetecibles centradas en la cocina mediterránea con algunas referencias asiáticas; entre los entrantes destacaremos ibéricos y salazones, ajoblanco de coco con centollo, salmorejo, ensaladilla rusa de cangrejo real, sushis y sashimis, atún rojo en tataki o en tartar, arroces (a banda, negro, caldoso de carabineros o de bogavante azul) y  woks de verduras, de mariscos, etc. (con tagliatelle o con arroz basmati) … probamos el de marisco con verduras y almendras y salsa de ostras, que estaba muy correcto. Como platos principales cuenta con una selección de pescados – probamos un exquisito robadallo al horno- y mariscos –gambas, cigalas, almejas, coquinas-, además de frituras (calamares, cazón, etc. ) y carnes (solomillo, entrecot, jarrete de ternera, paletilla de cordero). La calidad de la cocina es alta y las raciones muy generosas. Nuestra experiencia fue muy positiva en este sentido, si bien el servicio estuvo excesivamente lento a pesar de que el restaurante no estaba lleno.

Precio medio: 40€ por persona en ambos casos, bebidas aparte.
Nuestra valoración general: 7’5/10
GastroTip: sugerimos cenar en Bibo y tomar una copa a continuación en el animadísimo Suite del hotel Puente Romano. En cuanto a Trocadero, para comer proponemos la terraza en la playa y, para la cena, mejor el interior del local.

lunes, 12 de mayo de 2014

El 31. El retorno de un gran clásico.

Las crónicas hacen referencia al Club 31, cerrado en 2012, como uno de los grandes entre los clásicos de la alta gastronomía madrileña, aunque no llegamos a conocerlo. Hace unos meses que El 31 -como se denomina el nuevo negocio- ha abierto sus puertas a pocos metros de la Puerta de Alcalá y ya se ha convertido en uno de los "must". Ocupa el mismo local que en su anterior andadura pero ha sido redecorado; cuenta con una zona destinada al afterwork junto a la entrada, dotada de una barra de coctelería y unas mesas y sofás Chester y un salón principal muy diáfano, con las mesas razonablemente espaciadas y que constituye todo un ejemplo de elegancia: tonos claros en toda la estancia, mesas perfectamente vestidas y sofás corridos también estilo Chester.



sábado, 12 de abril de 2014

Bienmesabe (III): taberna andaluza del siglo XXI


Acabamos de comer, por recomendación de una amiga, en el restaurante Bienmesabe de la calle General López Pozas, cerca de la plaza de Castilla. La primavera es, probablemente, la mejor época para disfrutar la terraza de esta taberna andaluza “moderna” que, en menos de un año, se ha convertido en la referencia del despliegue de Bienmesabe en Madrid, iniciado en 2006.
Aunque es innegable el carácter andaluz del diseño (local encalado, sillas de enea) y de la propuesta culinaria, numerosos detalles contribuyen a desterrar cualquier atisbo de ambiente rancio: decoración sobria y elegante, ausencia de farolillos y motivos verdiblancos, público y camareros poco bulliciosos… El local se estructura en tres zonas diferenciadas: la amplia zona de barra y mesas altas a la entrada, con una estética discreta y moderna; al fondo, el comedor interior, con suelo ajedrezado y mantelería blanca; rodeando éste, una terraza de grandes dimensiones cubierta con toldos, cuya principal decoración está constituida por unos faroles colgantes de rafia, y que posee una barra en la parte trasera, más orientada al público nocturno.
Asimismo, en el plano gastronómico hay un equilibrio muy logrado entre apuestas clásicas del sur de España (pescados, frituras, arroces, entrantes andaluces y ensaladas, junto al propio bienmesabe) y recetas alternativas: los platos del día “de cuchara” (cous cous, lentejas, cocido, etc.), varios segundos (callos a la madrileña, hamburguesa) y algún postre (todos ellos caseros, exquisita la torrija), así como la llamativa carta de ginebras y el anuncio de un aperitivo de champagne que seguro que triunfa los fines de semana. Otro aspecto positivo es que las raciones son generosas, el precio es muy razonable y el servicio es atento y eficaz.
Photo
En resumen, un restaurante andaluz original y agradable que ofrece una cocina variada y muy bien elaborada con una excelente relación calidad vs. precio.

Nuestra valoración general: 7/10
Precio medio: 25€ por persona.
GastroTip: No dejar pasar el aperitivo de fin de semana.

miércoles, 26 de marzo de 2014

SUSHISAMBA & Hakkasan. Gastrochic desde Londres.

Aprovechando nuestro último viaje a Londres hemos conocido dos restaurantes muy en la línea de los que constituyen el objetivo de este blog: estética atractiva, buena comida y ambiente chic.
El primero de ellos es SUSHISAMBA, situado en la planta 38 de la Heron Tower (tercer edificio más alto de la ciudad) con una inmejorable vista panorámica sobre Londres. Pertenece a una cadena internacional con presencia en Nueva York, Miami, Chicago, Las Vegas y Coral Gables.  Dispone de tres zonas diferenciadas: un salón principal con paredes totalmente acristaladas (con la cocina a la vista al fondo), sofás con forma de media luna entelados en rojo brillante y, como estructura de soporte, múltiples cañas de bambú que partiendo del suelo se entrecruzan en el techo de donde cuelga una gran lámpara asemejada a un pez; en segundo lugar, el lounge bar con sofás y sillas alta donde es posible comer informalmente; por último, una bonita terraza con un árbol decorado en tono anaranjado rodeado de una barra donde tomar una copa a cualquier hora del día. Público joven en general y hombres de negocios de la cercana city.


Sushisamba ofrece una cocina fusión de las gastronomías japonesa, peruana y -aunque con menor presencia- brasileña. Optamos por compartir varios platos para así disfrutar de más opciones, comenzando por unas gyozas de wagyu; seguimos con los crispy taquitos de atún, picantes pero muy ricos y el anticucho de bacalao negro -especialmente recomendable- y finalizamos con dos makis: el Samba London -con cangrejo, atún, salmón, wagyu y aguacate- y el Tiger maki -con cangrejo, gamba tempurizada y yogourth. Como colofón, disfrutamos de un postre a base de una mousse de chili peruano con chocolate, pimienta roja y sorbete de frambuesa. Acompañamos la comida con dos excelentes cócteles de la larga lista de que disponen.

Para cenar en Londres optamos por una elección no menos sofisticada y también relacionada con la cocina asiática de cierto nivel que tanto nos gusta. Hace cuatro años que el afamado restaurante Hakkasan abrió una nueva sucursal en el distinguido barrio de Mayfair y diez meses después se convirtió en el primer restaurante oriental de Europa en recibir una estrella Michelin. Pertenece a un grupo de restauración con presencia en las principales ciudades de Estados Unidos así como en Shanghai, Dubai, Doha, Abu Dhabi y Mumbai.
En esta ocasión hemos visitado el local de Mayfair. Cuenta con una decoración típicamente oriental en tonos negros, con maderas labradas y lacadas que separan unas estancias de otras creando una especie de reservados; en general su estética nos recordó al restaurante Tse Yang (ver post) en Madrid. Luces muy atenuadas, restaurante para ver y ser visto y quizá excesivamente bullicioso.
Su carta ofrece un gran repertorio de la cocina cantonesa. Trás el festín del almuerzo nuestras expectativas gastronómicas estaban saciadas por lo que disfrutamos compartiendo unos dim sum, seguimos con unos noodles, unos crispy duck roll y un exquisito pato al estilo cantonés.


Nuestra valoración general: 8 / 10 en ambos casos.
Precio medio: 75€ por persona -SUSHISAMBA- y 50€ -Hakkasan- bebidas aparte e incluyendo la propina del 13%; no son baratos pero.....es Londres.
GastroTip: para celebraciones especiales; SUSHISAMBA para comer o cenar (por la noche está abierta una zona de copas específica en la planta 39); Hakkasan mejor para cenar. No obstante, antes que Hakkasan, para cenar recomendaríamos Nobu (ver post). En todos estos restaurantes conviene reservar con al menos un mes de antelación.

domingo, 23 de marzo de 2014

Bendita Locura: café cosmopolita & chic


Hace un par de días tuvimos la suerte de toparnos con este café mientras paseábamos por el barrio de Salamanca y, atraídos por la carta y por su estética, ente vintage y moderna, decidimos entrar a merendar. La experiencia mereció la pena, pues descubrimos una pequeña cafetería muy "fresca", con todos los detalles cuidados y un ambiente cosmopolita que nos recordó fuertemente a Nueva York.
El formato de negocio es el de un café abierto desde primera hora hasta la madrugada… Un lugar con encanto en el que desayunar (deliciosas las muffins de chocolate, café de calidad y variedad de tés), comer/cenar (ensaladas, tostas, molletes y platos delicatessen forman parte de la carta bistrot) o tomar una copa entre semana tras el trabajo o por la noche el fin de semana. Bendita Locura cuenta con un salón coqueto con mesas pequeñas y grandes (adornados con flexos), barra y un precioso sofá chester delante del ventanal a la calle. Con esta fórmula non-stop, wifi, revisteros y libros en cada esquina (incluso guías de viaje) y un ambiente espacioso y tranquilo, es un sitio adecuado para ir a diario y desconectar del bullicio.
 
Nuestra valoración general: 7/10
Precio medio: 15€ por persona (como referencia para comer todos los platos entre 5€ y 10€).
GastroTip: Chic pero no cursi.